abril 23, 2026

Tu Revista Digital

Ofrecemos una amplia gama de información para entretener e informar a nuestros lectores.

El centenario de Eduardo Chillida culmina en Conde Duque

Eduardo Chilldia. Soñar el espacio. Conde Duque. Cortesía de Fundación Ibercaja

Madrid,

Tras su paso por Zaragoza, el pasado febrero aterrizó en Madrid, en la primera sala del Centro Cultural Conde Duque, la muestra “Soñar el espacio”, organizada por la Fundación Ibercaja para culminar la programación conmemorativa del centenario de Eduardo Chillida. El recorrido consta de un centenar de piezas representativas de la producción del artista y de su búsqueda de equilibrio y comunión con la naturaleza y con el mundo: se trata de una veintena de esculturas en distintos materiales y de trabajos sobre papel.

El montaje de las primeras se ha diseñado para favorecer el acercamiento del espectador, y dan cuenta estos trabajos de la diversidad de elementos que llegó a modelar Chillida: desde el yeso (Forma) al alabastro (Lo profundo es el aire XXI), pasando por el hierro forjado (Proyecto para Monumento a la tolerancia, Topos, Lo profundo es el aire, Estela V Elogio al horizonte), el hormigón armado o la tierra chamota, presente en sus célebres Lurrak, bloques compactos y macizos de arcilla que este autor apenas manipulaba y que ofrecen tonalidades diferentes según el tiempo que permanecían consolidándose en el horno de leña.

Las composiciones de menor tamaño permiten una relación más íntima y directa con el visitante; las más grandes, de hasta dos metros de altura, conectan poderosamente con la arquitectura y con el entorno: Chillida quería investigar, a partir de ellas y de sus cavidades, el manejo de la luz y del espacio. En estas creaciones, los materiales parecen capaces de expresarse por sí mismos; en ocasiones, suscitan una sensación de espectacularidad, incluso independientemente de sus dimensiones.

El mismo Chillida se definió como arquitecto del vacío; su atención por él se hace muy patente en las obras en alabastro: formas sólidas con ventanas talladas a través de las que penetra la luz. La iluminación difusa que se abre paso en ese provocado hueco conduce la atención de quien mira hacia el espacio tallado y articula un evidente contraste con la solidez de la forma que lo rodea. Para el artista, en definitiva, el espacio y el aire eran tan importantes como la misma piedra.

Eduardo Chilldia. Soñar el espacio. Conde Duque. Cortesía de Fundación Ibercaja
Eduardo Chilldia. Soñar el espacio. Conde Duque. Cortesía de Fundación Ibercaja
Eduardo Chilldia. Soñar el espacio. Conde Duque. Cortesía de Fundación Ibercaja
Eduardo Chilldia. Soñar el espacio. Conde Duque. Cortesía de Fundación Ibercaja
Eduardo Chilldia. Soñar el espacio. Conde Duque. Cortesía de Fundación Ibercaja
Eduardo Chilldia. Soñar el espacio. Conde Duque. Cortesía de Fundación Ibercaja

En cuanto a la obra gráfica en la exposición, podemos entender que reúne las claves del pensamiento plástico de Chillida, siendo, por tanto, fundamental para comprender el resto de su producción. A diferencia de tantos, el de San Sebastián no utilizaba el papel sólo en bocetos preparatorios, sino concediéndole una singularidad y una autonomía del todo propias.

Además de piezas muy representativas, como Boceto para la plaza de los Fueros de Vitoria o Jaula de libertad, podemos contemplar en Conde Duque una selección de sus dibujos geométricos o grabados ejecutados en tinta, carbón o sanguina. Veremos que sus principios estéticos comulgan con los de las esculturas, en muchos casos; otras veces constituyen representaciones de sus propias manos abiertas o entrelazadas, a modo de ejercicios para captar el volumen y el espacio, y también como símbolo de la energía del trabajo que esas manos llevan a cabo. Sus creaciones en papel claramente figurativas serán sus retratos, evidentemente expresivos, que dedicó a su mujer y a sus hijos, además de a sí mismo.

Junto a estas imágenes, han llegado a la capital collages ejecutados con papeles rasgados y cortados y la serie de Gravitaciones, blancas y a tinta, que realizó desde 1985. Se vinculan, de nuevo, a sus esculturas, por contener, pese a sus materiales, una tercera dimensión introducida por los recortes que las componen.

“Soñar el espacio” puede visitarse hasta el 21 de junio y ha sido comisariada por Alicia Vallina.

Eduardo Chilldia. Soñar el espacio. Conde Duque. Cortesía de Fundación Ibercaja
Eduardo Chilldia. Soñar el espacio. Conde Duque. Cortesía de Fundación Ibercaja

 

Eduardo Chilldia. Soñar el espacio. Conde Duque. Cortesía de Fundación Ibercaja
Eduardo Chilldia. Soñar el espacio. Conde Duque. Cortesía de Fundación Ibercaja
Eduardo Chilldia. Soñar el espacio. Conde Duque. Cortesía de Fundación Ibercaja
Eduardo Chilldia. Soñar el espacio. Conde Duque. Cortesía de Fundación Ibercaja

 

 

Eduardo Chilldia. “Soñar el espacio”

CENTRO CULTURAL CONDE DUQUE

C/ Conde Duque 9, 11

Madrid

Del 17 de febrero al 21 de junio de 2026

 

OTROS CONTENIDOS EN MASDEARTE:

Ver fuente