Peter Barker nació en 1954
en la ciudad comercial de Oxfordshire, Banbury, donde, de niño, pasó la mayor
parte de sus días inmersos en el campo, pescando y observando la vida silvestre
y la belleza de sus alrededores. Pronto se hizo evidente que tenía un talento
natural para el dibujo y la pintura. Esta pasión fue encendida aún más por un
libro encantador y atemporal del autor y artista Bernard Venables, «Mr
Crabtree Goes Fishing», que se convirtió en la biblia de Peter.
De 1972 a 1983 se desvió de
su carrera como profesional del golf, pero volvió a su vocación inevitable, y
ahora se ha convertido en un famoso y prolífico pintor de paisajes y vida
silvestre.
Peter pinta principalmente
con óleos, y en ocasiones con pasteles y acuarelas, y es especialmente conocido
por su representación del agua con aspecto de vida y por su capacidad para
realizar asombrosas representaciones del follaje de los árboles y la vegetación
con un pincel para decorador común o de jardín de 1″.
Ha expuesto con la Sociedad Pastel,
el Real Instituto de Pintores al Óleo y la Sociedad Real de Artistas Marinos,
en la que fue elegido miembro pleno en 2015, y ha ganado tres premios en estas
prestigiosas exposiciones anuales: el Premio Frank Herring en el Pastel Society
en 2006, y el premio Ranelagh Press y el Premio Stanley Grimm en el ROI en
2009.
Fuentes:
https://www.instagram.com/peter_barker_fine_art/?hl=es
http://peter-peterbarkerpaintings.blogspot.com/
https://www.peterbarkerfineart.co.uk/shop/viewcategory.php?groupid=40
https://www.facebook.com/peterbarkerfineart/
Nota: La propiedad intelectual de las imágenes que aparecen en este blog
corresponde a sus autores y a quienes éstos las hayan cedido. El único objetivo
de este sitio es divulgar el conocimiento de estos pintores, a los que admiro,
y que otras personas disfruten contemplando sus obras.





























Más noticias
En el Mes del Orgullo FINTDAZ presentará funciones de “Noche tan linda” en Iquique
el Museo Carmen Thyssen busca proyectos escénicos
San Telmo y Fundación Mapfre: primero fue el dibujo