agosto 1, 2026

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Finaliza la residencia de arte y geología

La exploración del patrimonio
histórico, la arquitectura, la minería y las experiencias humanas marcaron el
cierre de la cuarta línea de residencias de la Bienal SACO.

 Durante un mes, las
artistas Dani Vera (Chile), Lourdes Silva (Uruguay) y Esther Bordet
(Francia-Canadá) desarrollaron procesos de investigación en Antofagasta y
distintos puntos de la región, aproximándose a sus paisajes, comunidades y
problemáticas desde perspectivas personales.

El cierre de la residencia
tuvo lugar en el espacio CDiCE del equipo de Ciencia, Tecnología y Sociedad
(C-TyS) de la Universidad de Antofagasta, donde las creadoras compartieron con
el público los avances de sus investigaciones, revelando cómo el contacto
directo con el territorio transformó y enriqueció sus proyectos.

La primera en presentar fue
Dani Vera con Terra fronteriza, una investigación organizada en distintos
capítulos que recoge su recorrido por el desierto de Atacama. Uno de los
momentos más significativos de su residencia fue conectar con la comunidad
indígena Lickanantay y crear un bloque de tapial, técnica ancestral de
construcción que consiste en levantar edificaciones con tierra arcillosa
húmeda. 

A partir de esa experiencia
desarrolló un circuito sonoro interactivo compuesto por cables de cobre, un
bloque de tapial y rocas, una instalación que permite escuchar fragmentos de
las entrevistas realizadas durante su investigación al entrar en contacto con
sus materiales.

“En esta residencia apareció
con mucha claridad una tensión entre distintas formas de comprender lo
tecnológico. Por un lado, está la enorme infraestructura tecnológica que hoy
hace posible la extracción industrial del litio en el Salar de Atacama. Por otro,
existen tecnologías anteriores, ancestrales, asociadas a la tierra, a la
piedra, a los minerales y a las formas de organización comunitaria”, expresó la
artista.

Por su parte, la uruguaya
Lourdes Silva presentó Una montaña entró en mi cuerpo, proyecto que toma
como punto de partida el aluvión que afectó a Antofagasta en 1991. 

A través de
un poema y una puesta en escena, la artista estableció un diálogo entre las
piscinas aluvionales construidas tras la catástrofe y las piscinas de evaporación
utilizadas actualmente en la extracción de litio, ampliando la noción de estos
espacios como infraestructuras de acumulación y transformación del territorio.

“A medida que la investigación
avanza, la noción de piscina se ha expandido más allá de estas
infraestructuras. 

Las piscinas de evaporación de litio en el Salar de Atacama,
los propios salares entendidos como grandes cuencas de acumulación mineral, los
glaciares de altura que almacenan agua durante miles de años, e incluso ciertas
formaciones rocosas capaces de retener temporalmente sedimentos y humedad,
comienzan a aparecer como parte de una misma constelación territorial”,
explicó.

El cierre estuvo a cargo de
Esther Bordet, quien presentó el avance de una serie de cómics realizados
durante su estadía en el norte de Chile.

 Las ilustraciones documentan su
proceso de descubrimiento del paisaje geológico y mineralógico de la región, complementando
el desarrollo de su novela gráfica Human Mining Stories, obra que reúne
relatos vinculados a la actividad minera y las personas que la habitan
alrededor del mundo.

Durante su residencia, Bordet
entrevistó a antiguos habitantes de Chuquicamata, recopilando memorias y
experiencias que pasarán a formar parte de su proyecto editorial.

“Hice algunas entrevistas con
personas que nacieron en Chuquicamata y ahora tengo esta conexión de historias
de vida de personas que me cuentan cómo era el diario vivir allí. 

El vínculo de
los relatos personales con los lugares es la razón del por qué vine a Chile,
porque es muy importante para crear mi novela”, comentó.

Además de su investigación,
Esther desarrolló un taller en el programa DeLTA de la Universidad Católica del
Norte, donde acercó la geología a estudiantes de enseñanza media mediante la
observación y análisis de rocas recolectadas a lo largo de la costa de
Antofagasta.

La actividad buscó despertar el interés por la diversidad
geológica del territorio y demostrar cómo la ciencia puede convertirse en una
herramienta para la creación artística.

Con esto concluyó la línea
de Geología/Mineralogía, instancia que volvió a consolidarse como un
espacio de encuentro entre arte, ciencia y territorio, donde la investigación
de campo se transforma en el punto de partida para nuevas formas de comprender
el desierto de Atacama y las historias que lo atraviesan.

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