Hasta el final de julio de 2026, Almine Rech Nueva York ofrece «Metamorfosis», la quinta exposición individual de Farah Atassi en este espacio.
Mi alma anhela cantar sobre formas transformadas en cuerpos nuevos y extraños, una invocación de las Metamorfosis de Ovidio, constituye el prefacio en la muestra a la nueva obra de esta artista: ocho pinturas en las que abundan las formas transformadas, deconstruidas mediante una pretendida liberación de la mente y la pincelada.
Destaca Nocturno, una curiosa forma, simultáneamente vegetal y humana, que se alza en un espacio indeterminado, en parte interior, en parte jaula al estilo de Bacon. Se percibe que en ella se gesta un cambio, a medida que su entorno construido da paso a elementos más inquietantes. Las nubes se deslizan por la escena con total indiferencia hacia las paredes y el marco de la ventana; y afuera es de día, pero una luna llena cuelga en la esquina. Esta fue la primera pintura que la autora completó en la serie.
Cada composición representa un sueño, visiones distintas y espontáneas delicadamente entrelazadas por inquietudes compartidas y elecciones formales. Las nubes actúan como guías, dirigiendo la mirada de un lienzo a otro.

Farah Atassi. Metamorfosis. Almine Rech New York
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