En plena dictadura, un hombre acosado por
sus demonios se acerca a una periodista de una revista de oposición para
confesar: yo torturé. Su declaración actúa como el detonante de un viaje
surrealista y estremecedor.
Así parte el capítulo de la serie de televisión “La
dimensión desconocida”, estreno teatral que se tomará el escenario de GAM entre
el 10 y el 26 de julio.
Basada en la novela homónima de Nona Fernández, la obra invita a cruzar el
umbral de la realidad para visitar los rincones más oscuros de la naturaleza
humana, ahí donde se esconde su monstruosidad.
Bajo la dirección de Marcelo Leonart -y con las actuaciones de Francisca
Márquez, Francisco Medina y la propia Fernández-, la compañía La Pieza Oscura
(“El taller”, “Liceo de niñas”, “Space Invaders”, “Voyager”) utiliza una
narrativa que rinde homenaje a la estética de la famosa serie de televisión
creada en 1959 por Rod Serling (“The twilight zone”), quien usó el terror y la
ciencia ficción para criticar la realidad política de la época.
El montaje es un capítulo inspirado en hechos reales de la propia dimensión
desconocida chilena: una confesión de responsabilidad ante los crímenes del
régimen.
“Estamos en el set de un antiguo programa de televisión. Tres presentadores
(cual Rod Serling) nos cuentan la historia de un monstruo. Cada presentador se
convierte en el monstruo en un espacio lleno de platos sucios y rotos. Porque a
veces ese es el lugar del teatro: hacerse cargo de los platos sucios y rotos. Y
bailar sobre ellos», dice Leonart.
Como si fuera una sesión de trasnoche frente a una pantalla, el público será
testigo de un escalofriante capítulo, donde el horror regresa, y los monólogos
de un monstruo arrepentido detallan los crímenes que cometió. Se verán
encuentros clandestinos, interrogatorios, persecuciones por la carretera,
huidas a través de la montaña, viento y nieve.
¿Cómo reconocer a un monstruo? ¿Cómo librarnos de ser uno? ¿Cómo entrar a esa
zona donde el mal se desata? son parte de las preguntas que se hace esta obra y
que transforma el escenario en un espacio donde el pasado, el presente y el
futuro colapsan.
“Es un lugar común citar la banalidad del mal referida por Hannah Arendt, pero
es justamente esa normalización del horror por parte de personas corrientes, lo
que puede llegar a transformarnos en un monstruo. Así le ocurrió a nuestro
personaje. La obra piensa en cómo se van corriendo los límites de lo tolerable
hasta que comenzamos a hacer nuestras vidas naturalizando el horror. Pensando
en el mundo de hoy, ¿no nos estaremos convirtiendo en monstruos también?,
reflexiona la dramaturga y actriz, Nona Fernández.
“Lo interesante de nuestro protagonista es que es un monstruo arrepentido,” agrega la actriz Francisca Márquez. “Decidió desertar y confesar lo que había hecho, a riesgo de morir, porque sabía que su testimonio podía ser útil para otros. Una luz de humanidad se encendió en él. Ese gesto, es el que rescatamos”
Con una atmósfera envolvente y lúdica, actuaciones de alta intensidad y un ritmo que no da tregua, la puesta en escena utiliza el suspenso, la imaginación, el juego, el archivo, el guiño pop y la emoción para investigar en los abismos del alma humana.
Entradas en gam.cl 10 al 26 Jul. Ju a Sá — 19.30 h. Do — 18.30 h


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